jueves, 10 de octubre de 2013

Ensayo: ¿Invencibles?

El promedio de edad en la cual los adolescentes pierden su virginidad es cada vez más bajo, debido a que el entorno en el cual están inmersos los involucra de manera directa y casi obligada con el inicio de la vida sexual. En Chile es tan escaso el conocimiento sobre sexualidad, sumándole además la poca confianza que nosotros, los hijos(as) les tenemos a nuestros padres, que convivimos día a día con una ignorancia colectiva que está dejando marcas serias en nuestra sociedad.

Todos tenemos claro que a medida que pasan los años el término “adolescentes” es mucho más amplio en rango de edad, ya que hace no mucho tiempo llegar a los 15 años aproximadamente era el logro que debíamos cumplir para hacernos llamar adolescentes, “maduros” e invencibles.

¿Invencibles? Si. Ese es el superpoder que creemos desbloquear, es una confianza que le tenemos al mundo, ya que nada nos va a pasar porque poseemos una armadura que nos permite hacer lo que sea sin salir dañados, nuestros amigos lo hacen, “yo también puedo hacerlo”. Y este convencimiento nos lleva directo al camino de la supuesta madurez que conseguimos perdiendo lo que a las mujeres nuestra sociedad nos impone mantener y al hombre entregar a toda costa. Nuestra Virginidad.

El inicio de la vida sexual está marcado por lo general por una presión social, que se convierte en psicológica y se representa de manera física, el joven que pierde su virginidad primero es mejor valorado que el que no lo hace aun, dentro de un grupo etario.

La sexualidad sigue siendo un tabú en nuestro lenguaje cotidiano, ya que la población que posee nuestro entorno es en su mayoría de la generación que le “temía” a agregarla a una conversación, no hablamos de ella con libertad y mucho menos la entregamos como algo natural, es por esto que los jóvenes deben valerse de otras fuentes para poder conocer más del tema y así tomar una decisión al respecto, es decir, viajan por internet, miran televisión y comparten opiniones con otros pares que hacen exactamente lo mismo para reunir conocimientos, por lo tanto el superpoder que los otros dicen poseer con el cual salieron ilesos de su batalla se lo inculcan al que aun no toma su camino.

En conclusión necesitamos educación sexual, ya que esta invencibilidad que los adolescentes creen poseer se la inculcan ellos mismos porque no tienen mayores referencias concretas sobre el tema y se dejan influenciar por las experiencias de los demás, sin tener claro que todos reaccionamos, actuamos y podemos tomar decisiones distintas sin ser enjuiciados. Lo importante en este momento es enseñarle a la sociedad que el sexo y  la sexualidad no son algo negativo si no que la ignorancia sobre estos términos es la que nos tiene encerrados en una burbuja de la cual no podemos escapar si no nos arriesgamos a aprender.

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