sábado, 23 de abril de 2016

La forma correcta

"Me gustas"... nunca pensé tendría la valentía de decir las cosas de manera tan sincera, poder definir en simples oraciones lo que, durante tanto tiempo, mi pensamiento trata de manifestar hacia el exterior. Pero por sobre todo nunca imagine recibir de vuelta algo tan de corazón, te agradezco demasiado la forma y las palabras, y esa linda capacidad tuya de hacerme sentir tan bien a pesar de que la vida no nos haya pensado juntos. He llegado a concluir que casi no depende específicamente de nosotros, no hace falta ese clic que buscas en los momentos que hemos pasado sentados mirando extraños, quizás solo las circunstancias se dieron para que tú y yo soñáramos, en esa relación "la raja" que no existe, ni existirá, o si, pero ya no alimenta los posibles.
Los años no han pasado en vano, la Luna ha madurado tanto que siente una tristeza tranquila, menguante, que le está dejando claro a cada minuto que todo lo que nos rodea puede ser concreto y sincero, que existe alguien que te trate sin rodeos, sin caretas, que te mira a los ojos y solo hace eso, mirar profundo y verdadero.

Muchas gracias por todo lo que dijiste, por ser y dejar ser... 
 

domingo, 20 de marzo de 2016

Deberia estar estudiando...

Debería estar estudiando, pero de un segundo a otro llegaste a mi mente y me está resultando difícil sacarte de ahí extraño, es impresionante como la forma en que te pensaba ha cambiado tanto, ya no siento ese dolor asfixiante que me superaba a tal punto que quería gritar y encerrarme en un mundo del que nadie pudiera sacarme, solo pudrirme, la verdad nunca pensé sentir algo de esa manera y en este instante al recordarlo me causa escalofríos, ahora es absolutamente diferente solo siento una inmensa confusión, una sensación de vacío que me obliga a buscar respuestas, las cuales claramente nunca lograre conseguir de ti, aunque ambos sabemos que no me iba a dormir sin ellas.
En momentos como hoy solo quiero preguntarte ¿por qué? cual fue la razón que te llevo a hacer tantas cosas y por sobre todo como tienes la capacidad de ser tan insensiblemente egoísta, como puedes solo olvidar.

El otro día pensando llegue a la conclusión que de una forma mística y física absorbías mis buenas vibras, te alimentabas de mi infinita alegría y buenos sentimientos, te convertiste en la Luna, que más que protección, necesitaba una fuente fuerte de donde adherirse para poder cumplir con sus metas, de un Sol que solo quería ser feliz junto a ti, entendí porque cada vez que volvía a mi casa lo hacía tan cansada, porque mi cuerpo y mi corazón estaban agotados, pero seguían día a día buscando la forma de no acabar esas reservas tanto para ti como para mí misma.

Te amé tanto y ahora no sé qué haría si te viera en la calle, no sabría qué camino tomar, pero sinceramente me encantaría poder tomar el cual me de las respuestas que necesito para entender, más que por mí, por mi interior que aún no comprende tantas cosas. Mentiría si no mencionara las ganas bestiales que tengo a momentos de acercarme solo con la intención de pegarte una cachetada por mi dignidad, por mi orgullo el cual no sabía que tenía hasta que lo destruiste, o solo de pasar a tu lado y actuar como si fueras el extraño que tu quisiste crear para mí y que yo acepte obligada.

Debería estar estudiando, no pensando en un extraño, alguien que ahora y quizás nunca conocí de verdad. Pero sabes que GRACIAS por ese dolor que me quitaba el aire, gracias a el crecí como nunca lo había hecho, NO GRACIAS A TI si no A MI, la única mujer que te quería tal como eras a pesar de todo y que ahora y en definitiva perdiste para siempre

domingo, 21 de febrero de 2016

Dedicada a alguien que quiere estar solo

El tiempo ha pasado y las sensaciones nunca han sido en vano desde que te conocí, o desde que pensé que lo hacía, es verdad que cuando te encuentras a alguien y lo ves de manera tan profunda, con momentos tan poderosos todo se vuelve increíblemente fuerte, tan fuerte que la Luna paso a ser un Sol al cual día tras día y noche tras noche le robaban esa fuente de energía que le permitía ser los cimientos de un encuentro entre dos polos opuestos.

Siempre existió la estúpida esperanza de hacer lo suficiente en algún instante para que quisieras ser absolutamente feliz, sin escudos, sin escusas, sin dolores pasados, solo feliz en un mundo en el cual la Luna y el Sol, que se supone tanto se esperaron, compartieran una cama, una sonrisa nerviosa, un beso apasionado, una mirada cómplice, para poder ser ese detalle en tu cielo que cambiara la perspectiva, que hiciera de tu alrededor algo digno de conocer, palpar, hasta disfrutar.

Me hiciste tan pero tan feliz, o así lo quise ver...

En este minuto no se a quien le dedico estas palabras, la imagen sincera que guardaba mi memoria y por sobre todo mi corazón no me calza con la respiración asqueada de alguien que no valora nada. Alguien que tuvo la oportunidad de comportarse de manera correcta, pero que solo se ha dedicado a causar daño intencionalmente, porque así se siente, como si te dedicaras a refregar en mi cara que esto es fácil para ti y que ese amor incondicional que pregonaste tantas veces quizás nunca existió realmente. Que horrendo... como puede existir alguien con la capacidad de existir de manera tan fría y aturdida.

Mentiría si no mencionara que todos los días pienso en aquel hombre que supuse saber describir, en esos ojos que me miraban como si el mundo se fuera a acabar si no se unían a los míos, en el latido de un corazón decaído pero rítmico que se alentaba cuando sentía mi piel, o aquellas fotos brillantes que mi cabeza conserva con infinitos recuerdos. Pero también pienso... en las veces que tu egoísmo fue más que las ganas de querer enseñarle a tu propio sentido del humor lo que era ser sencillo y disfrutar de eso, en todas las oportunidades que tuviste de hacer algo especial y  ni te lo permististe y ahora esto...

La base de tu decisión fue la que titula estas palabras, la recalcaste con tanto poder que en mi estado febril de tristeza no tuve más remedio que tragarlas como algo áspero y amargo que se encargó de destruirme por dentro, y que cada día lo sigue haciendo.

Creo que hace mucho no sentía tanto dolor, ese dolor asqueroso que te hace de papel, delgado e indefenso, que te absorbe a tal nivel que puedes sentir tus huesos y músculos apretándose contra una pulsación consciente pero agotadora que a ratos no te deja respirar, no te deja detener esa lluvia incontrolable de ilusiones, ideas y sueños que guardabas en tus ojos, una angustia que ahoga quitándole el oxígeno a una garganta que solo quiere gritar de rabia e impotencia porque no logra entender el circulo constante de caídas que dejan el cuerpo cansado, moreteado, descompuesto. Hace demasiado no sentía tanto tanto dolor...  

Y a ti no te importa en nada, porque cada una de estas palabras no existen en tu burbuja, que espero en algún momento ceda y te deje caer de cara a una realidad que siempre has relatado manejar pero ni si quiera conoces, porque a pesar de todo lo que has vivido, después de hoy, me queda claro que no has aprendido ABSOLUTAMENTE nada.

No tengo idea a quien le dedico todo esto... ya que nunca te conocí, nunca te conociste.