Otra vez, otro proceso doloroso en el cual vuelve a pesarme el ADN en el cuerpo, ya no se porque sigo pensando que vales la pena... como no le voy a tener miedo al matrimonio, a confiar en otro corazón si tu me enseñas día a día que el amor incondicional, el respeto y la fidelidad están muy lejos de existir en este alrededor que llamamos planeta tierra, donde todos estamos estancados en el aire y pegados en el piso.
Era bonito levantarte y correr a los brazos de la persona se supone tienes que confiar a ojos cerrados y manos quemadas, ahora... es como si viviera con un extraño el cual solo espera que la mente frágil de su hija universitaria olvide lo que se supone el nunca hizo.
Ni las manos, ni los ojos, ni la sombra me agradan de ti, vivir en el mismo metro de cuadrado se esta volviendo cada vez mas agotador para mi espalda, mi cabeza y por sobre todo para mi fortaleza.
Siempre me han dicho "eres fuerte" pero al final del día cuando todo se apaga y solo queda la Luna mostrando lo que ella quiere que observemos la fortaleza que el mundo y tu misma dices tener no pesa tanto como para mantenerte en pie. Las lagrimas ya no me brotan solas como cuando eres una niña que solo deja fluir su sensibilidad femenina, ahora cuestan y queman en los ojos porque no se dejan caer... y mas duelen adentro, en el centro de un cuerpo que esta pidiendo a gritos que lo sostengan para no caerse por el acantilado que tiene en frente, a dos pasos a veces a menos de uno.
Escupir al cielo estupideces que luego se me van a devolver ya me parece monótono preguntar Por qué Señor? o Por qué Yo? es mas absurdo aun: PATÉTICO.
Y al final todo termina aquí... en el subconsciente de la que menos papel cumple dentro del problema cierto? de la que no importa si le pides o no perdón si total ella no influye en las decisiones, de la cabra chica, la sin respeto, la inmoral, la culpable... ? no, LA ESTÚPIDA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario