No se ni quien eres pero estas aquí, estabas a mi lado y desapareciste, pero por alguna razón nunca e sentido que estas, o quizás si! pero solo en los momentos cuando me derrumbo tanto que toco fondo. Tu hombro solo sirve cuando me destruyo, cuando llueve del cielo que son mis ojos, cuando sabes que no tengo a nadie mas que a ti para cuidarme.
La luna, es la luz de mis días, y estoy consciente que no es propia, pero en estos momento prefiero mil veces vivir de noche con esa oscuridad que le tengo menos miedo que a la cruda luz del sol que cada mañana me enseña la realidad de la que me escondo.
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